La consistencia la podemos definir como el esfuerzo que hay que realizar para hacer girar un disco dentro de un líquido.
El método más utilizado consiste en un motor a velocidad constante y con un eje al que se le adjunta mediante una unión elástica otro eje y sobre este una o dos paletas, que giran dentro del líquido. El par de torsión resultante (la diferencia de movimiento entre el eje del motor y el de las paletas) es el que amplificamos como medida de consistencia.